Soy escultora y realizo instalaciones e intervenciones. Mi aproximación para la creación de mis obras son; la sociología,  observando los fenómenos  colectivos, la música, como un medio emocional que me  ha permitido  caracterizar mi línea escultórica y conceptual, y  por último la industria con sus productos manufacturados que utilizo como material de trabajo. Estos tres ejes me han permitido generar obras de carácter experiencial y reflexivo más que figurativo. Estos se ven reflejado desde mis inicios en el 2007 hasta las últimas obras que he realizado este 2018.

Ejemplo de ello es la obra  “En Contacto, si me tocas me enciendo”, que se realizó para un espacio específico (burdel). Utilicé más de 30 alargadores de enchufes con interruptor rojo, para hablar sobre el burdel y la promiscuidad que allí se generaba y cómo todos nosotros estábamos conectados entre sí. Los espectadores podían encender o apagar los interruptores, lo que generaba una reacción en cadena, un símil al contacto humano

Siguiendo esta línea de trabajo se encuentra, la obra “1 cada 5.4” que se planteó a partir de la observación del aumento vehicular que se ha generado año a año en Chile, y como afecta directamente al transeúnte en su desplazamiento. La obra funciona como analogía del incremento automovilístico y la saturación en un espacio determinado. Como consecuencia a esta problemática, se muestra un video de varios autos pequeños llenando la pantalla, el espacio se ve reducido, estos se van acumulando en un extremo de la imagen dentro de una retícula hasta rellenar toda la proyección. Este proceso se reitera permanentemente, provocando una saturación a nivel rítmico y visual.

En la obra “Traslado” en la que fotografié una serie de mini-esculturas que no tienen una forma definida, los espectadores, según su procedencia cultural las definían encontrando manos, ojos, animales, sillas, notas musicales, etc.

La observación de los elementos ordinarios que habitan en el hogar, me permite crear en el espectador un imaginario más cercano. Así mismo el color en la obras son determinados por los productos de fabricación masiva, los que suelen ser colores primarios. Estos han sido utilizados para demarcar cambios de estados en mis obras como fue el paso de lo tridimensional (obras en blanco y negro) a lo bidimensional (obras en colores primarios), que se refleja en las fotografías y textiles.

Durante este último año, he producido un trabajo intensivo de sistematización, rigor y ritmo,  realizando obras de carácter textil utilizando amarras plásticas que son habitualmente usados en trabajos de construcción y que emplean mayoritariamente los hombres.  Con este ejercicio contrapongo el material industrial con el histórico arte textil que han desarrollado las mujeres utilizando materiales naturales como la lana y el algodón. El tejido como textil se utilizó para plasmar culturas, mitos e historias,  pero además se convirtió  en un medio para denunciar opresión, violencia de género  y reclamos a través de mensajes encriptados en patrones, nudos y simbolismos.

I am a sculptress and I make artistic installations and interventions. The approximations I take for the creation of my work are: sociology; in the observation of collective phenomena, music; as an emotional media that has allowed me to characterize my sculptural and conceptual line of work, and lastly; the industry and the manufactured products that come with it. These 3 pillars, have allowed me to create works that are more experiential and reflexive than figurative. These can be appreciated form my beginnings in 2007 to the latest works I have done in 2018.

Example of this can be seen in my work: “En Contacto, si me tocas me enciendo” that was made for a very specific place (a brothel). I used more than 30 current extenders with red buttons, to talk about the promiscuous nature of brothels and how we are all connected between each other. The spectators were able to switch the extenders on and off, which generated a chain reaction, in a similar fashion to the human contact.

Following this line of work, we can find; “1 de cada 5.4” which was thought based on the observation of how much the number of cars has increased every year in Chile, and how this directly affects pedestrians in their day to day transportation. It works as an analogy for the automobile inflation and the saturation of a determined place. As consequence to this problem, it shows a black video image that is slowly filled with little cars parking from one side to the other. This process is reiterated endlessly, creating a visual and rhythmic saturation.

In the Work “Traslado”, in which I photographed a series of mini-sculptures, that don´t have a defined shape, the spectators, would define them accordingly to their origin, finding and seeing; hands, eyes, animals, chairs, music notes, and so on.

The observation of ordinary objects you can find in a household, allows me to create a familiar notion in the spectator. In the same fashion, the color of my works, is determined by mass production, which tends to have primary colors. These have been utilized to demarcate notable changes in my works, like how it happened in my transition from three-dimensional (black and white) to two-dimensional (primary colors), which can be seen in photographs and textiles.

During this last year, I have produced an intensive work of systematization, rigor and rhythm, making work of a textile character using plastic moorings which are usually used in construction and operated mostly by men. With this exercise, I contrapose the industrial materials with the historic textile art that has been developed by women with natural materials like wool and cotton.  The textile fabric has been used to translate cultures, myths and history but was also used to denounce oppression, gender violence and claims through messages encrypted as patterns, nots and symbolisms.